Analítica completa y tratamiento químico; lo que necesita tu piscina para hacer una puesta a punto
Alcalinidad, pH, cloro, dureza cálcica o presencia de residuos y metales; Principales causas del desequilibrio en el agua de tu piscina
La puesta a punto es uno de los procesos más habituales en el mantenimiento y la reparació de piscines y es fundamental para garantizar no solo la claridad y estética del agua, sino también su seguridad para el baño. A menudo, el agua puede presentar problemas como un tono verde, turbidez o incluso mantenerse cristalina pero con parámetros descontrolados que afectan su calidad.

¿Por qué realizar una analítica completa del agua?
Aunque los problemas en las piscinas se atribuyen comúnmente a niveles inadecuados de cloro o pH, estas son solo dos de las múltiples variables que afectan la calidad del agua. Otros parámetros como la alcalinidad, dureza cálcica, presencia de metales o compuestos orgánicos y el nivel de estabilizantes (ácido cianúrico) también desempeñan un papel crucial. Una analítica completa de tu piscina, permite identificar los valores exactos de estos parámetros y determinar cuál está fuera de rango. Esto es esencial porque ajustar un solo parámetro sin considerar los demás puede desequilibrar el sistema y empeorar la situación.
¿Qué pasos deben realizarse en una analítica completa de la piscina?
1. Recolección de muestras
- Toma de agua a profundidad media: Extraemos el agua desde el centro de la piscina a una profundidad media, evitando la superficie, donde suelen acumularse residuos, o las esquinas, donde el flujo del agua es más bajo. Esto garantiza que la muestra sea representativa del estado general de la piscina.
- Uso de recipientes limpios: Utilizamos recipientes especialmente preparados y libres de contaminantes químicos para asegurar la pureza de la muestra.
2. Análisis con kits especializado
A Piscines Salgado, utilizamos kits de análisis avanzados que permiten medir una amplia gama de parámetros químicos esenciales. Estos kits están diseñados para ofrecer resultados rápidos y fiables, y, cuando es necesario, también empleamos fotómetros digitales para lecturas aún más precisas. Entre los parámetros que analizamos cuando hacemos una puesta a punto en una reparació de piscines se encuentran:
- PH: Indica el nivel de acidez o alcalinidad del agua. Es fundamental para el confort de los bañistas y la eficacia del cloro.
- Cloro libre y combinado: Mide el cloro disponible para desinfección (cloro libre) y el cloro que ya ha reaccionado con contaminantes (cloro combinado).
- Alcalinidad total: Ayuda a estabilizar el pH y evita fluctuaciones bruscas.
- Dureza cálcica: Controla la cantidad de calcio en el agua, evitando la corrosión o la formación de incrustaciones.
- Ácido cianúrico: Determina el nivel de estabilizante, necesario para proteger el cloro de la descomposición por rayos UV.
- Presencia de metales: Detectamos trazas de hierro, cobre y otros metales que pueden causar manchas o decoloraciones en la piscina.
3. Interpretación de los resultados
Una vez obtenidas las mediciones, nuestro equipo compara los valores con los rangos recomendados para garantizar que el agua esté en condiciones óptimas para el baño. Estos rangos son:
- pH: 7.2 a 7.6
- Cloro libre: 1 a 3 ppm
- Alcalinidad total: 80 a 120 ppm
- Dureza cálcica: 200 a 400 ppm
- Ácido cianúrico: 30 a 50 ppm
Cualquier desviación de estos valores indica que es necesario realizar ajustes específicos, durante el mantenimiento o la reparació de piscines. Por ejemplo, si el pH está fuera de rango, procedemos a equilibrarlo añadiendo productos químicos especializados. Si detectamos altos niveles de metales o ácido cianúrico, ofrecemos soluciones como diluciones o tratamientos específicos para resolver el problema.

Tratamiento químico según la analítica
Una vez identificados los problemas, se debe proceder al tratamiento químico adecuado. Cada parámetro desajustado requiere un enfoque diferente y el objetivo es estabilizar cada uno de estos parámetros para conseguir un equilibrio total en el agua y que esta sea segura para los bañistas.
En el tratamiento químico del agua de una piscina, se ajustan varios parámetros esenciales para garantizar su calidad y seguridad. El pH debe mantenerse en un rango óptimo para evitar irritaciones y asegurar la efectividad de los productos químicos. El clor y otros desinfectantes eliminan bacterias y contaminantes, mientras que la alcalinidad total estabiliza el pH para prevenir fluctuaciones. La dureza cálcica se controla para evitar la corrosión o la formación de incrustaciones, y el ácido cianúrico actúa como estabilizante para proteger el cloro de la degradación por rayos UV. También es fundamental monitorear la presencia de metales como hierro y cobre, que pueden causar manchas y decoloraciones, así como implementar un adecuado control de algas mediante productos específicos para prevenir o eliminar su aparición. Este enfoque integral asegura un agua cristalina, segura y apta para el baño.

Mantener una rutina de análisis y cuidado preventivo evitará problemas futuros, prolongando la vida útil del agua de tu piscina y asegurando su calidad óptima. Como especialistas en mantenimiento y reparación de piscinas, te invitamos a confiar en nuestro equipo para hacer la puesta a punto y el tratamiento químico del agua de tu piscina.


