Como especialistas en la construcción de piscinas particulares hemos visto que muchas familias nos preguntan y piden asesoramiento sobre cómo tiene que ser una piscina adecuada para bañar a sus bebés, por eso hoy vamos a resolver todas tus dudas.

Requisitos

La primera premisa que debe cumplir la piscina es que la temperatura del agua se adecuada, es decir, que sea inferior a 30 grados sin llegar a estar muy fría. Es importante que la piscina no esté ni muy fría ni muy caliente, para que no perciban cambios de temperatura repentinos en su cuerpo, sobre todo si hablamos de bebés menores de un año.

La atmósfera también debe estar preparada, para que al salir o entrar de la piscina la temperatura no cambie radicalmente, teniendo una temperatura ambiente adecuada (cuando se trate de una piscina cubierta) o teniendo a punto la toalla para secarlo e ir hacia un lugar en el que pueda secarse, sin estar demasiado expuesto al sol.

Es importante tener detalles de seguridad, como por ejemplo que el borde de la piscina sea antideslizante, contar con un revestimiento resistente y eficaz, que las escaleras de entrada sean anchas y fáciles de subir y de bajar, que cuente con accesorios adecuados para flotar, que el agua esté limpia y equilibrada y, por supuesto, que siempre esté acompañado de un adulto.

Es aconsejable introducir al pequeño poco a poco, de manera gradual, y sin presiones, para que pueda disfrutar del baño y no le coja miedo. Como expertos en la construcción de piscinas particulares hemos realizado todo tipo de obras, dependiendo de las necesidades de cada familia. Otra de las recomendaciones que hacemos es que la piscina tenga distintas profundidades o instalar una piscina más pequeña y con poca profundidad, para los más pequeños de la casa.

La cloración salina es la mejor opción para los bebés, porque el cloro puede llegar a ser muy irritante para sus mucosas y puede causar problemas estomacales, dado que si son muy pequeños su organismo aún no está preparado para este tipo de químicos, sobre todo teniendo en cuenta que siempre pueden tragar un poco de agua durante su baño.

Es recomendable que la piscina sea desbordante, es decir, donde la lámina de agua rebosa encima de los niveles del borde de la piscina, en todo el perímetro de la misma. De este modo, se garantiza un agua más sana.

Muchas familias deciden apuntarse a cursos de natación para bebés, para que sus pequeños tomen contacto con el agua desde muy bebés y se sientan cómodos en el mundo acuático, aprendiendo a nadar y a desenvolverse con mayor soltura. Si quieres encontrar una empresa especializada en la construcción de piscinas particulares, en Piscinas Salgado podemos ayudarte a conseguirlo. Como empresa de construcción de piscinas particulares llevamos muchos años trabajando en la fabricación, la instalación, el mantenimiento, la limpieza, la automatización y la reparación de piscinas de cloro y también de las piscinas de sal.