No le falta mucho al verano y más de uno estaréis preparando la piscina de cara a estos meses, otros estarán proponiéndose la instalación de una en su vivienda y el articulo de hoy está pensando para estos últimos, para los que están intentando determinar el tipo de piscina es el que más les conviene en su hogar: la piscina habitual de agua clorada o una piscina de sal (agua salada).

Por eso hoy les hemos traído algunas de las ventajas principales de escoger la piscina de sal para vuestro hogar.

 

FUNCIONAMIENTO DE UNA PISCINA DE SAL

El funcionamiento de una piscina de sal es relativamente fácil al igual que en una piscina habitual se utiliza cloro directamente para tratar el agua de la misma y desinfectarla, es una piscina de sal se utiliza cloradores salinos, es decir, se usa sal para generar el cloro para tratar el agua. Habitualmente, esos cloradores salinos se inyectan en los sistemas de filtrado del agua de las piscinas, produciendo cloro gaseoso por el método de la electrolisis, ese cloro se diluye en contacto con el agua descendiendo a la desinfección de la misma.

Para el proceso usaremos sal normal, es decir cloruro de sodio. El proceso es muy respetuoso con el medo ambiente, por lo que se está elaborando con este método es hipoclorito, el ciclo natural de mismo al arribar a la descomposición se convierte otra vez en sal, sin ningún otro tipo de despedazado nocivo para el medio ambiente. Esta podríamos añadirla a las ventajas de utilizar piscinas de sal. El nivel de sal de una piscina de este tipo comparada con el mar, es mucho menor, hasta una décima parte.

 

VENTAJAS PISCINAS CON SAL

En una piscina de agua salada nuestro cuerpo prueba un montón de mejores sensaciones que en una piscina habitual, pues, aunque el cloro y resto de sustancias, no dejan de ser productos químicos que en concentraciones más elevadas pueden perjudicar nuestro organismo. Veamos las ventajas:

  • Se reduce notablemente la irritación y enrojecimiento de los ojos.
  • La hidratación de nuestra piel es superior, reduciendo la sequedad de la piel.
  • Con el agua salada mejor la “flotabilidad” de los cuerpos, lo que es un beneficio sobre todo para los más pequeños.
  • Los tejidos de nuestro cuerpo se revitalizan a casa del efecto salino.
  • Poseemos de una especie de tratamiento exfoliante en la piscina, que descarta las toxinas amontadas en la piel.
  • Mejora y reduce los dolores causados por el reuma y otras afecciones de tipo muscular.
  • Incrementa y mejora la capacidad respiratoria, y apoya a la circulación de sangre.
  • La densidad del agua salada es superior que la de la clorada, lo que ayuda a elaborar “ejercicio” dentro del agua, perfecto para la rehabilitación después de lesiones deportivas y demás.